Antes de convertirse en el reconocido restaurante y centro de eventos que es hoy, esta fue la finca de recreo donde María Teresa Londoño Ochoa pasó su niñez, acompañada de sus padres y sus hermanos.
Con el tiempo se casaría con Juan Manuel Ospina, un hombre apasionado por la jardinería (al igual que ella) que le propuso abrir un vivero.
Así fue…